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El estrés en los equipos de actuación ante catástrofes (II)

Cómo respondemos ante una amenaza

Cuando enfrentamos una amenaza  puede implicar esfuerzos psíquicos y mentales en intensidades inusuales.  El cuerpo experimenta cambios a todos los niveles, en el sistema nervioso periférico y central.  En ese momento el cuerpo se encuentra en alerta de emergencia, pudiendo notar, entre otras, las siguientes características.

  • Estamos más despiertos,  se tiene gran sensación de energía y vitalidad.
  • Los pensamientos son más rápidos y claros, centrados en el momento.
  • Nos vemos preparados para enfrentar la emergencia.
  • Se muestra más atención a lo que nos rodea, en un estado de hipervigilancia. Disminuyendo la conciencia de nosotros mismos, nuestras energías están puestas en el exterior.
  • La percepción de las emociones pasan a un según plano para enfrentarse a la situación. Se intentan cubrir las necesidades corporales, como beber agua, comer…, pero uno se centra en lo estrictamente necesario.

Una clasificación sencilla de los diferentes tipos de estrés, dependiendo de la fase (alarma, resistencia y agotamiento),  que es preponderante puede ser la siguiente:

  • Estrés adaptativo: Es la reacción normal. El organismo se adapta para una situación de cambio (sus características son las descritas en el punto anterior) y rápidamente vuelve a una situación de normalidad.
  • Estrés agudo: Es la reacción del organismo ante un impacto fuerte, intenso, que incluso puede tener consecuencias en la vida de la persona. Es un momento puntual acusado, que normalmente viene seguido de un tiempo de resistencia, un valle de agotamiento.
  • Estrés agudo acumulativo: Es el que se produce por la exposición a más de una situación de impacto de intensidad alta para la persona. Sería el caso de un estrés agudo reiterado, que con lleva un proceso mucho más largo de resistencia y finalmente el agotamiento.
  • Estrés crónico: Es el producido por la acumulación de exposición a diferentes situaciones estresantes que pueden provenir de diversos ámbitos. En este caso, tras una la fase aguda, y un proceso de resistencia, la fase de agotamiento se  torna la más importante.

Aquí tienes la primera parte de este texto «El estrés en los equipos de actuación ante catástrofes (I)«

Seguiremos profundizando en este tema en la próxima entrada

José María Villar

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